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  • Sébastien CHAUVIN

La cooperación forestal para protegerse de los riesgos naturales

Actualizado: 8 jun 2023

Esta semana, en los Pirineos franceses, ha sido organizada una formación técnica de la Office National des Forêts sobre el uso de la guía de gestión de los montes protectores pirenaicos. Mirada retrospectiva a una aventura transfronteriza que comenzó hace casi 13 años.

De la guía de silvicultura del pino negro a la guía de gestión de los montes protectores de los Pirineos

Desde 2010, forestales de Cataluña y de los Pyrénées-Orientales se asociaron en el proyecto INTERREG "UNCI'PLUS" para elaborar la primera guía de selvicultura del pino negro (Pinus uncinata) en los Pirineos.

La gestión de las masas de pino negro es un reto importante para el macizo pirenaico, que cuenta con 110.000 hectáreas de esta especie en toda su área de distribución, el 84% de las cuales se encuentran en el sur de Cataluña y en el departamento de Pirineos Orientales (Pyrénées-Orientales), donde el clima y la historia (abandono rural) han favorecido a esta especie.

Este guía, coordinado por la Generalitat de Catalunya, el Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya, la Office National des Forêts y el Parque Natural Pyrénées-Catalanes ha sido elaborado en colaboración directa con gestores forestales franceses y españoles, tanto de bosques públicos como privados, que comparten retos de gestión prácticamente similares. Tiene en cuenta todas las funciones desempeñadas por estas formaciones forestales, incluido el papel de protección física contra los riesgos naturales. En efecto, la distribución geográfica y altitudinal de las masas de pino negro, en vinculo con la presencia de infraestructuras o de zonas urbanizadas, confiere a esta especie un importante papel de protección contra los aludes, las inundaciones torrenciales y la erosión superficial.


Este documento técnico incluía recomendaciones de gestión para responder a retos de producción, de preservación de la biodiversidad, a los impactos paisajísticos y, por supuesto, al mantenimiento de la función protectora de las masas de pino negro.


A partir de estos logros, e inspirandose por iniciativas similares en el sur y el norte de los Alpes, los forestales de los Pirineos quisieron trabajar juntos para diseñar una guía de gestión forestal transfronteriza dedicada a los bosques que nos protegen.


El Observatorio Pirenaico del Cambio Climático: una palanca para la cooperación forestal

En 2011, con el impulso de Martin Malvy, entonces Presidente del Consejo Regional de Midi-Pyrénées, la Comunidad de Trabajo de los Pirineos creó el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático, cuyas primeras acciones debían llevarse a cabo en el marco de su primer proyecto de cooperación INTERREG entre Francia, España y Andorra (POCTEFA).

Entre estas acciones, FORESPIR y sus Miembros pilotaban el eje "bosques, riesgos naturales y cambio climático", que proponía una metodología común de caracterización y localización de los riesgos naturales (es decir, analisis "retos/fenómenos") con el fin de permitir:

  • la identificación de las partes del bosque que desempeñan una función protectora;

  • luego, cruzando el nivel de peligrosidad / retos y el nivel actual de control que proporciona la vegetación forestal con respecto a los riesgos naturales, establecer la clasificación de estas partes del bosque en niveles de "prioridades de actuación" con el fin de llevar a cabo una gestión adecuada de estas masas;

  • el seguimiento de la evolución de los territorios con alto riesgo natural.

Esta función protectora puede amplificarse y el bosque puede ser aún más eficaz si se actúa a tiempo sobre las masas y la vegetación. Este papel, cuya ejecución es responsabilidad de los gestores forestales, debe ir acompañada de un método de diagnóstico y de recomendaciones sobre las intervenciones silvícolas adecuadas.

Así se propusieron las soluciones técnicas reunidas en la «Guía de gestión de los montes protectores de los Pirineos».


Este documento incluye una descripción de los fenómenos y un diagnóstico del medio (¿cómo evaluar el riesgo natural? ¿Cómo evaluar el papel de la vegetación mediante el Indice de Control de Peligrosidad (ICP) y anticipar posibles cambios? ¿Cómo definir las prioridades de actuación?) y recomendaciones de gestión en forma de fichas sobre los fenómenos erosivos, torrenciales, movimientos de terreno, caidas de bloques y aludes.

Coordinado y publicado oficialmente en 2016 por la Office National des Forêts ¡esta guía sigue siendo de actualidad! !

El 2 de junio de 2023 tuvo lugar en los Pirineos franceses un nuevo curso de formación interna para la ONF y su servicio de Restauración de Terrenos de Montaña (ONF-RTM). Organizado en el marco del plan de formación de los agentes forestales del organismo público encargado de la gestión de los bosques públicos franceses, el objetivo de este nuevo curso era formar al personal de campo en la utilización de esta guía. 2 nuevas sesiones estan previstas los 20 y 21 de junio 2023.


Los montes protectores, cada vez más expuestos a riesgos agravados por el cambio climático
Los impactos del cambio climático ya son claramente visibles en nuestros bosques: decaimientos, ataques de plagas y enfermedades, aumento del riesgo de incendios, etc. Los bosques de los Pirineos no se libran de los cambios en el régimen hídrico, las sequías y las olas de calor, que parecen ser cada año más frecuentes e intensas. Esto afecta a la salud de los bosques y los hace más vulnerables.
En el caso de los montes protectores, esto también puede repercutir en su "ICP", es decir, su índice de control de la peligrosidad, o su capacidad para reducir o prevenir la aparición de un fenómeno natural.

En 2021 y 2022, FORESPIR y Andorra Recerca + Inovació utilizaron la guía de gestión de los bosques de protección de los Pirineos para diagnosticar una masa forestal situada en la Parroquia de Andorra la Vella: esto condujo a la realización de operaciones silvícolas con el fin de perpetuar el papel protector contra caídas de rocas en un sector muy popular del bosque de la Comella, ¡sometido a su vez a un riesgo de incendio cada vez más elevado!


Así pues, en 2023, los principales actores forestales de los Pirineos, reunidos en FORESPIR, han trabajado juntos para proponer dos nuevos proyectos de cooperación para la adaptación y la protección de los bosques frente al cambio climático:

  1. El proyecto COOPTREE se extiende más allá de nuestro macizo, reuniendo a casi toda España y Portugal, extendiéndose hacia el norte hasta Nouvelle-Aquitaine y Auvergne, sin olvidar Occitanie. El objetivo es ayudar a los bosques del suroeste de Europa a adaptarse al cambio climático creando una base de conocimientos especializados sobre los recursos genéticos y las técnicas silvícolas disponibles para la adaptación, con su implementación en los territorios.

  2. SANA SILVA tiene como objetivo desarrollar una estrategia de cooperación pirenaica dedicada a la sanidad forestal. Prevé estructurar una red pirenaica permanente de expertos en sanidad forestal, desarrollar un sistema común de alerta precoz y una red de sitios piloto para adquirir, compartir y difundir conocimientos y herramientas que permitan detectar, prevenir y gestionar mejor los plagas y enfermedades que afectan a los bosques del macizo.

¡Nos vemos a finales de 2023 para saber si estas dos nuevas acciones, imprescindibles para nuestros bosques saldrán a la luz!


👉 Puede encontrar las diferentes guías (guía de silvicultura del pino negro en los Pirineos y guía de gestión de los montes protectores de los Pirineos) en la página FORESPIR / descargas: https://www.forespir.com/resources


👉 No te pierde la película de presentación del proyecto MONTCLIMA en Andorra en nuestro canal youtube: https://youtu.be/t8Svlee2H7E



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